Ernesti Frieri. (AP)

TEMPE, Arizona -- El cerrador colombiano de los Angelinos, Ernesto Frieri, pasa por un buen momento en varios aspectos de su vida. La semana pasada su esposa dio a luz a la segunda hija de la pareja. Hace dos meses, el derecho y el equipo llegaron a un acuerdo en su primer año elegible para arbitraje sin tener que acudir a una audiencia. Y de cara a la temporada del 2014, por primera vez en su carrera, el rol de Frieri se ha concretado.

No hay que restarle importancia a la estabilidad para un cerrador - el papel más agotador a nivel mental para un pitcher.

"Eso me da paz mental", expresó Frieri. "Pero no doy nada por seguro. Siempre me ha gustado estar en una competencia. El año pasado, cuando no sabía cuál sería mi papel, llegué a competir. "No me han asegurado nada. Estoy aquí para demostrarles de nuevo que puedo hacer el trabajo. Pero todo eso me ha dado confianza y estoy muy agradecido por lo que han hecho por mí. Me demuestra que me tienen confianza y saben que puedo hacer un buen trabajo. Este año debo demostrarles que tomaron la decisión correcta".

Frieri sonríe bastante, pero en estos Entrenamientos de Primavera ha sido más frecuente -- porque su vida está en orden y en su opinión su equipo por fin estará de regreso a la postemporada.

"Somos un grupo joven", dijo Frieri acerca de sus compañeros en el bullpen, "pero tenemos algo de experiencia y buenos brazos, que es lo más importante. Pienso que será un año más largo porque jugaremos en octubre".

La profundidad en el bullpen de los Angelinos es un aspecto prometedor de cara al 2014, con la adición de Joe Smith a un grupo que incluiría a un Sean Burnett en salud, Dane de la Rosa viniendo de una excelente temporada, Michael Kohn en su segundo año tras una cirugía Tommy John, Kevin Jepsen en salud, más varios otros -- el mexicano Fernando Salas, Brian Moran y Brandon Lyon, entre otros -- para agregar profundidad.

Las diversas lesiones en el grupo de relevistas el año pasado, junto a una rotación que enfrentó problemas desde el principio, le pusieron estrés al bullpen de los Angelinos y creó bastante incertidumbre para Frieri.

En 12 ocasiones durante los primeros cuatro meses de la campaña pasada, Frieri pasó al menos tres días sin tirar en un juego, un resultado directo de ser taponero de un equipo que no tuvo tantas veces la ventaja en el noveno episodio. En siete ocasiones durante la temporada, el colombiano salvó juegos en los que consiguió al menos cuatro outs, más que cualquier cerrador en las Grandes Ligas.

Luego hubo un trecho difícil de dos semanas desde finales de julio hasta comienzos de agosto. Frieri enfrentó obstáculos en la lomita y, lidiando con asuntos personales también, se puso mucha presión con el arbitraje por primera vez a la vista y permitió 12 carreras en 4 2/3 capítulos y siete salidas.

"Fueron varias cosas fuera del béisbol y luego llegó ese momento difícil", indicó Frieri. "Nunca pierdo. O gano o aprendo algo. Los numeritos indicaron que perdí un juego o eché a perder un rescate, pero creo que aprendí algo. Ahora soy más fuerte física y mentalmente".

Frieri se tomó un tiempo para reflexionar, empezó a lanzar en situaciones sin mucho en juego y recuperó su enfoque, registrando 1.66 de efectividad con 29 ponches y cuatro bases por bolas otorgadas en 21 2/3 innings el resto de la temporada.

Varias de sus estadísticas se alejaron de las que tuvo en su fenomenal campaña del 2012. Pero en los últimos dos años, el diestro de 28 años de edad ha sido la mejor "ganga" entre los cerradores, ocupando el 12do lugar en salvados (60) y el octavo en porcentaje de rescates conseguidos (89.6). También controló a sus oponentes a un OPS (porcentaje de embasarse y slugging) de .623, que lo colocaría de tercero en la Gran Carpa si calificara.

En la temporada muerta, los Angelinos no expresaron interés en otro taponero, sino en piezas para complementar a Frieri. Depositaron sus esperanzas en él y el cerrador piensa que el equipo también lo demostró el 17 de enero al otorgarle un contrato de US$3.8 millones para el 2014.

"Esas son las cosas que te tranquilizan", declaró Frieri. "Una vez todo eso se establece, es más fácil enfocarte en lo que necesitas hacer en el terreno, y no piensas mucho en tu situación contractual. "Eso ya está en el pasado. Afortunadamente llegamos a un acuerdo y estoy muy contento por la rapidez con que se resolvió todo. Fueron bastante flexibles conmigo, y eso me demuestra que me quieren aquí y están satisfechos con lo que he hecho. Pero debo seguir demostrándoles que acertaron y que tomaron la decisión correcta".