Brayan Peña. (Winslow Townson/Getty Images)

CINCINNATI - Como agente libre este invierno, el receptor cubano Brayan Peña hizo las averiguaciones debidas antes de aceptar un contrato de dos años con los Rojos en noviembre.

Peña le pidió información de primera mano a alguien en quien sabía podía confiar: el taponero de los Rojos y también cubano Aroldis Chapman.

"Chapman tuvo mucho que ver con ello", dijo Peña sobre su decisión. "Me dio muy buenos consejos acerca de la organización. Me dijo que los fanáticos de aquí son de los mejores, que adoran a su equipo y que respetan a los jugadores. Habló acerca del gran cuerpo de coaches y los grandes peloteros que tienen aquí. Eso es algo que me trajo (hasta aquí). Como compatriota, fue directo conmigo. Compartió lo que sabía acerca de la organización".

Peña, un bateador ambidiestro de 32 años de edad, se convirtió en agente libre después de una temporada como el receptor reserva de los Tigres. En 71 compromisos por Detroit en el 2013, bateó para .297 con un porcentaje de embasarse de .315, cuatro jonrones y 22 remolcadas.

El contrato de Peña con Cincinnati fue por dos años y US$2.275 millones.

"Siempre he querido ser un Rojo", dijo Peña. "Conozco a algunos muchachos que juegan por los Rojos y siempre me han dicho que es una organización de primera categoría. Así que aquí estamos".

Y por otro lado está el factor de Chapman. El historial de ambos es parecido a pesar de que Peña es mayor que Chapman y es oriundo de La Habana, que se encuentra a más de 450 millas de distancia de Holguín, el pueblo natal del lanzador.

Peña desertó de Cuba cuando era adolescente durante un torneo en Venezuela. Chapman, de 25 años de edad, desertó en el 2009 en Holanda.

Peña debutó en Grandes Ligas en el 2005 y jugó por los Bravos (2005-08) y Reales (2009-12) antes de disputar la campaña del 2013 por Detroit. Hace seis años, se hizo ciudadano americano.

Fue Peña quien ayudó a Chapman a preparase para lanzar ante varios equipos de Grandes Ligas por primera vez en Miami. El serpentinero terminó firmando por seis años y $30.25 millones con los Rojos como agente libre.

"Sabía quién era porque cuando deserté, él era muy famoso en Cuba por lo duro que tiraba", dijo Peña de Chapman. "Lanzó por Cuba en el Clásico. Cuando llegó a este país, yo era quien entrenaba con él. Trabajábamos juntos en las sesiones de bullpen. Una de las oportunidades que recibió fue firmar con los Rojos y me preguntó. Estaba recién llegado. Le dije, 'Nunca he jugado para esa organización pero todo lo que es escuchado (acerca de ella) ha sido muy positivo'".

Casualmente, en su primera presentación de pretemporada por los Rojos en el 2010, el primer bateador de Grandes Ligas a quien Chapman se enfrentó fue a Peña, quien estaba con los Reales. Peña le conectó una línea al jardín izquierdo.

"Es la única vez que me he enfrentado a él", dijo Peña. "(Ahora) sólo tengo que ser su cátcher".

Peña fue firmado por los Rojos como reserva de Devin Mesoraco y como otro bate desde la banca. El cubano ya conoció al nuevo manager del club, Brayan Price, y al pitcher Mat Latos. Desde hace años, conoce al abridor dominicano Johnny Cueto. Y es de esperarse, Peña está entusiasmado de ser compañero de batería de Chapman.

"Voy a poder jugar con mi compatriota", dijo Peña. "Todo el mundo conoce la situación con mi país y de los peloteros cubanos y lo difícil que es para nosotros llegar a Grandes Ligas. Tienes que dejarlo todo atrás - tu familia, tus amigos, tu tierra. Poder jugar (con Chapman) va a ser fantástico, pero me entusiasma conocer a todos los muchachos y familiarizarme con el cuerpo de lanzadores".

Peña pronto tendrá la oportunidad. Los lanzadores y receptores de los Rojos se reportan a los entrenamientos el 14 de febrero.