El propietario Mark Attanasio, el GG Doug Melvin y el manager Ron Roenicke. (AP)

Hay que destacar la relación entre Mark Attanasio y los fanáticos de los Cerveceros. Se trata de uno de los mejores "matrimonios" en el béisbol y ambas partes ponen de su parte para que la magia no termine.

Attanasio, quien le compró el equipo al grupo de Bud Selig en el 2005, le dio al gerente general Doug Melvin los recursos para firmar a Matt Garza por cuatro años y US$50 millones con la opción de una quinta campaña si el serpentinero se mantiene saludable. El movimiento no fue nada sorprendente; el club de Milwaukee ha promediado una asistencia de 2.88 millones en los últimos siete años, gracias en parte a que fue a los playoffs en el 2008 y el 2011.

Con una franquicia que ha prosperado en el mercado televisivo más pequeño de Grandes Ligas, Attanasio está decidido a no echar a perder los avances que ha logado. Aunque las piedras angulares del club eran estelares desarrollados dentro de la organización como Ryan Braun, quien viene de ser suspendido 65 juegos por su vínculo con la Clínica Biogénesis, y Prince Fielder, fue la adición de CC Sabathia a mediados de la campaña del 2008 que atrajo a los fanáticos por montones al Miller Park.

Cuando Melvin adquirió a Zack Greinke de los Reales en el 2010, reafirmó la agresividad de los dueños y la oficina central del club. Greinke fue canjeado de nuevo a finales de la campaña del 2012, después de que la partida de Fielder como agente libre había debilitado el núcleo del equipo. Pero en el 2013 Attanasio pagó bastante para agregar al abridor Kyle Lohse.

Lohse, quien fue miembro de la rotación abridora del equipo de los Cardenales que ganó la Serie Mundial en el 2011 y todo un caballo de trabajo por San Luis en el 2012, le costó a los Cerveceros su selección en la primera ronda del draft amateur del 2013 y $33 millones en espacio de tres años. El contrato de Garza es más costoso, pero Milwaukee no tuvo que ceder una selección del draft para firmarlo.

¿Qué tanta diferencia puede marcar Garza? ¿Podrá un equipo que sufrió 88 derrotas en el 2013 dar la pelea en una división reñida en la que los Cardenales, Piratas y Rojos lucen capaces de terminar con 95 victorias o más?

El manager Ron Roenicke trabajará con un lineup interesante en un estadio que favorece a los bateadores. Los dominicanos Carlos Gómez (jardinero central) y Jean Segura (campocorto), Jonathan Lucroy (receptor) y los novatos Khris Davis (jardín izquierdo) y Scooter Gennett (segunda base) tuvieron campañas muy alentadoras en el 2013. Pero la capacidad de los Cerveceros de mejorar a nivel colectivo depende de varios factores:

• ¿Podrá Garza mantenerse saludable? El diestro no suma 200 innings de labor en una campaña desde el 2010. Ha promediado apenas 152.1 entradas en las últimas tres temporadas debido a diversas lesiones, incluyendo molestias en el codo de lanzar que lo mantuvieron fuera de acción en la recta final del 2012 y el inicio del 2013. La efectividad de 3.45 que registró en 60 aperturas con los Cachorros habla de un lanzador capaz de mantenerse al frente de una rotación de la Liga Nacional, pero es preciso que tenga una pretemporada sólida y que arranque con el pie derecho para que recupere la confianza en sí mismo.

• ¿Resistirá Braun el escrutinio al que será sometido en Milwaukee - y los malos tratos de los fanáticos de los demás equipos - para seguir siendo uno de los bateadores más productivos del Viejo Circuito? El cañonero dijo el domingo que confía en que volverá mejor que nunca, pero enfrentará el reto de trasladarse al jardín derecho y su poder disminuyó en el 2013, posiblemente debido a una lesión en el pulgar derecho. Sea como sea, es demasiado pronto para afirmar que terminará la temporada, como acostumbra, con 35 cuadrangulares y 110 remolcadas.

• ¿Podrá Yovani Gallardo recuperar la forma? El mexicano ha hecho 30 aperturas o más en cinco temporadas consecutivas, pero fue un pitcher del montón del año pasado. Necesita una campaña sólida en el 2014 para convencer a los Cerveceros de que deben ejercer su opción de $13 millones para el 2015.

• ¿Hará Melvin algo para reforzar un bullpen que en estos momentos luce bastante débil?

• ¿Bastará con los contratos de liga menor a Mark Reynolds y Lyle Overbay para llenar el hueco en la primera base?

• ¿Qué hará Melvin con el dominicano Aramis Ramírez y Rickie Weeks en los entrenamientos? Los Yankees consideran a Ramírez una opción a corto plazo para la tercera base y podrían tentar a Milwaukee a utilizar una combinación del dominicano Juan Francisco y Reynolds en la antesala. Weeks, quien ha ido en descenso en las últimas dos temporadas, podría ser una pieza atractiva en el mercado de cambios si tiene una pretemporada sólida, pero los Cerveceros no pueden pretender desprenderse en su totalidad de su salario de $12 millones. No obstante, un canje sería más agradable que dejar ir al popular veterano, cuyo puesto parece pertenecerle ahora a Gennett.

Son muchas las interrogantes en los Cerveceros. Pero la llegada de Garza demuestra que Attanasio y Melvin están más hambrientos del éxito que nunca.