Clint Hurdle guió a los Piratas a su primera participación en la postemporada en 20 años.

Luego de 20 años de fracasos, los Piratas pudieron de nuevo celebrar algo en octubre.

Pittsburgh puso fin a una de las sequías más largas en las Grandes Ligas y llegaron a la postemporada por primera vez en dos décadas.

Eso fue un alivio. Ahora llega la parte difícil, el tratar de repetir esa clase de éxito. Y el piloto de los Bucaneros lo sabe muy bien.

Clint Hurdle fue el manager de unos Rockies que también contaron con un poco de magia en el 2007, ganando 13 de sus últimos 14 encuentros de la temporada regular para llevarse el Comodín de la Liga Nacional, luego barrieron a los Filis en la Serie Divisional y a los D-backs en la Serie de Campeonato antes de caer en cuatro partidos contra los Medias Rojas en la Serie Mundial.

¿Qué sucedió después? El año siguiente Colorado terminó de tercero en el Oeste de la Liga Nacional con foja de 74-88, tuvieron problemas para arrancar en el 2009 y 17 meses después del último out en el Clásico de Otoño del 2007, Hurdle fue despedido.

Hurdle cree que sabe lo que salió mal, pero no quiere decirlo. Al menos no públicamente. Sin embargo, tiene planeado aplicar lo que no resultó en su tiempo en Colorado a sus Piratas del 2014.

"No quiero dar 18 ejemplos porque posiblemente no sean apropiados para esta situación", expresó Hurdle. "Tengo varias ideas. Probablemente compartiré algunas de mis experiencias en Colorado, cosas que no dieron buenos resultados y los retos del año siguiente".

Tras perder su empleo con los Rockies, Hurdle estuvo contento por la oportunidad de ser el coach de bateo con los Rangers, lo que le dio tiempo de reflexionar sobre sus experiencias como piloto. Estuvo ansioso por estar al mando de otro equipo. La oportunidad llegó hace tres años.

Disfrutó el rejuvenecimiento del bésibol en Pittsburgh, y está consciente de que el reto cae sobre él y todos en la organización de los Piratas, para tratar de que el club mantenga el éxito la próxima temporada.

Por ahora la mayor interrogante que Pittsburgh tiene de cara al próximo año es si el abridor A.J. Burnett regresa o decide retirarse.

"De esos asuntos se encarga el gerente general [Neal Huntington]", señaló Hurdle.

Hurdle tendrá que encargarse de que los jugadores que tenga en el inicio de los Entrenamientos de Primavera estén listos para mantener el buen paso que tuvieron la campaña pasada y ha trabajado en esta temporada muerta para que no haya complacencia.

"Cada primavera nos reunimos con cada jugador y hablamos sobre sus logros y sus retos", dijo Hurdle. "Si tenemos un jugador que dice que no tiene retos, podríamos ayudarlo a reconocer los retos que podrían llegar según su trayectoria".

Aunque los Piratas disfrutaron de sus logros del 2013, Hurdle está consciente de que habrá más satisfacción en poder dar otro paso en la postemporada.