Michael Hill. (AP)

MIAMI - En las Reuniones de los Gerentes Generales del 2012, se sembró uno de los cambios más grandes y más controversiales en la historia de los Marlins.

El 19 de noviembre, el canje se hizo oficial: Miami envió al dominicano José Reyes, Josh Johnson, Mark Buehrle, John Buck y el quisqueyano Emilio Bonifacio a los Azulejos por el cubano Adeiny Hechavarría, el venezolano Henderson Alvarez, Jeff Mathis, Jake Marisnick, Justin Nicolinio, Anthony DeSclafani y el cubano Yunel Escobar.

Unas semanas después, Escobar fue cambiado a los Rays por Derek Dietrich.

Dicho negocio le libró a los Marlins de unos US$168 millones en salario y, de paso, Miami se deshizo de todos los nombres sonoros que quedaban de su equipo del 2012.

En el momento de realizarse, el cambio le provocó la ira no sólo a la fanaticada local de Miami, sino también a muchas personas por todo el mundo. Los Marlins habían desmantelado su roster después de apenas su primera temporada en el nuevo Marlins Park.

A un año del canje, el presidente de operaciones de béisbol, Michael Hill, entiende por qué la gente se molestó tanto. Pero también señala el talento joven que llegó y que es clave para el futuro de la organización.

"Siempre es difícil deshacerse de jugadores talentosos", dijo Hill. "Eran peloteros establecidos, con pedigrís establecidos. Y mucha gente no conocía los nombres que venían a cambio.

"Lo que yo quería era que la gente no juzgaba el canje en ese momento", continuó el ejecutivo. "Antes de formar una opinión había que ver qué recibimos a cambio, el talento que recibimos".

Los Marlins del 2012, con una nómina de US$100 millones, terminaron en el sótano del Este de la Liga Nacional al perder 93 juegos. En el 2013, durante una transición con peloteros jóvenes, Miami sufrió 100 derrotas y volvieron a terminar en el último lugar de su división.

De ahora en adelante, la organización dependerá bastante de los jugadores que llegaron en el cambio con Toronto.

Hechavarría es un torpedero con grandes habilidades atléticas y excelente guante, pero al final será evaluado por cuánto pueda mejorar con el bate. Alvarez es parte íntegra de la rotación y tiró un juego sin hit ni carrera en el último juego del 2013.

Mathis es el receptor titular de los Peces y Marisnick podría ser el jardinero central del futuro.

DeSclafani y Nicolino se destacaron en la lomita a nivel de Doble A, mientras que Dietrich causó un impacto aceptable como intermedista, tanto a nivel de Grandes Ligas como en liga menor. Dietrich se perfila como una figura en la segunda o la tercera para el 2014.

"Viendo dónde están esos muchachos ahora mismo, se sabe que son gran parte de nuestro futuro ya que tienen otro año de experiencia", dijo Hill. "Cuando hicimos el canje, sabíamos que habíamos recibido bastante talento a cambio. Le dijimos eso a todos los que estuvieran dispuestos a escuchar".

DeSclafani, un derecho, fue nombrado el Lanzador del Año de Liga Menor de la organización. Nicolino es un zurdo que llegará a los entrenamientos buscando un puesto en el equipo grande. Ambos lanzadores podrían vestir el uniforme de Miami en el 2014. También podrían ser parte de posibles cambios para atraer un bate de impacto.

Marisnick es excelente a la defensa, pero le falta bastante en la caja de bateo.

El dominicano Marcell Ozuna es el favorito para ganarse el jardín central en los entrenamientos. De ser así, Marisnick probablemente comenzaría el año en Triple-A New Orleans para pulir su swing.

Dietrich, bateador zurdo, dio nueve jonrones en 57 juegos con los Marlins y otros 11 a nivel de Doble-A.

Mathis ha sido elogiado por la forma en que manejó el joven cuerpo de lanzadores, pero no le fue bien al bate. Lo más probable es que divida la receptoría con otro en el 2014.

"Si ves las cosas ahora, un año después, notas que DeSclafini fue nuestro Lanzador del Año de Liga Menor", comentó Hill. "Nicolino tuvo muy buen año en Doble-A. Jake Marisnick estuvo en Grandes Ligas. Hechavarría jugó una defensa digna del Guante de Oro y es nuestro torpedero titular. Henderson Alvarez es pieza importante de nuestra rotación y terminó el año con un no-hitter.

"De verdad sentíamos que recibíamos calidad (de los Azulejos). Un año después, no ha cambiado mi opinión al respecto".