SAN LUIS - Allen Craig luchó durante un mes y medio para recuperarse lo suficiente de un esguince en el pie izquierdo y tener la oportunidad de volver a la acción para la Serie Mundial por los Cardenales.

San Luis puso de su parte, conquistando el banderín de la Liga Nacional para llegar al Clásico de Otoño. El sábado en el Juego 3, Craig fue el catalizador de uno de los finales más extraños que se puede ver de un partido de esta magnitud. El resultado fue una victoria de los Cardenales y una ventaja del equipo de 2-1 sobre los Medias Rojas en la serie.

Craig, quien sigue algo limitado por los dolores en el pie, no estuvo como titular en la primera base el sábado. Pero en el cierre del noveno inning, con el partido empatado 4-4, el toletero fue a la caja de bateo como emergente. Conectó un cohetazo de doble para echarle leña al fuego de una amenaza de San Luis.

En aquella última jugada del partido--el batazo de Jon Jay, Yadier Molina puesto out en el plato por la vía 4-2, el tiro del receptor Jarrod Saltalamacchia que le pasó al tercera base Will Middlebrooks y la resultante apreciación de interferencia con la que Craig anotó la carrera del triunfo--los Cardenales agregaron otro capítulo a la lista de sus emocionantes victorias de postemporada en años recientes.

Todo eso lo puso en movimiento Craig, quien esencialmente llegó al rescate de un equipo que en el partido había desperdiciado varias oportunidades de anotar y que al final dejó a 12 corredores en circulación.

"Ese muchacho ha sido nuestro caballo de hierro este año", dijo el infielder Kolten Wong, quien se hizo sentir en el Juego 3 con una buena jugada en la intermedia, un sencillo y una base robada. "Se lesionó, volvió y ahora conectó ese batazo…fue grandioso".

Craig, quien ha regresado a la acción en esta ronda de la postemporada luego de ausentarse desde el 4 de septiembre, lleva de 8-3 (.375) en la Serie Mundial. Ninguno de sus tres indiscutibles ha sido tan importante como el doble que dio el sábado frente al relevista de los Medias Rojas, Brandon Workman.

"Los bateadores batean, hombre", comentó el segunda base de San Luis, Matt Carpenter. "Él es uno de esos muchachos. Sabe llegar a la caja de bateo y realizar un buen turno en cualquier momento. Esa es la clase de bateador que es".

De su parte, Craig describió varias veces su trayectoria de la tercera base al home plate como una "carrera de obstáculos".

"Fue una de las jugadas más locas de las que he sido parte", comentó el toletero. "Es una locura terminar un juego de la Serie Mundial de esa manera".

La gran preocupación por ahora, sin dudas, es el estado del pie de Craig. Se le vio corriendo con bastante dolor en esa última jugada y llegó cojeando a la cueva de los Cardenales después de anotar la carrera del gane. El californiano reconoció que se resintió de la lesión, pero no quiso elaborar mucho.

"Está bien, pero con algunos dolores", dijo. "Vamos a ver cómo me siento (el domingo).

"Simplemente trataba de llegar al home y no me quedaba mucho en el tanque, para ser honesto. Es probablemente lo más duro que he tratado de correr (después de sufrir la lesión)".

¿Cree Craig que la jugada se apreció de la manera correcta de parte de Jim Joyce y los otros árbitros?

"Voy a tener que ver qué pasó", contestó. "Pasó tan rápido, yo ni sé. Me deslicé en la tercera y trataba de llegar a la base. Fue una jugada loca, porque tuve que navegar los obstáculos y correr hacia el home lo más rápido posible".

Del otro lado, los Medias Rojas se vieron bien disgustados.

"Trataba de levantarme", explicó Middlebrooks. "No lo entiendo. No puedo hacer nada diferente. ¿Qué se supone que tengo que hacer?"

Jake Peavy, el abridor de Boston en el Juego 3, habló sin pelos en la lengua.

"Es una vergüenza", manifestó el derecho. "Estoy en shock de que un juego de esta magnitud pueda decidirse de esa manera. No me parece correcto.

"Es como una broma. No hay otra forma de decirlo".

Tampoco hay manera de cambiarlo. Opine lo que opine usted sobre la jugada, los esfuerzos de Craig, viniendo de la banca, marcaron la diferencia.

"Es increíble, es un gran pelotero", dijo Jay. "Su meta primordial era que nosotros llegáramos a la Serie Mundial para que él pudiera ser designado. Él nos decía, 'Hey, ayúdanos a llegar, ayúdanos a llegar'. Llegamos y él pudo contribuir. Fue algo grande".