Michael Wacha vs. John Lackey.

BOSTON - El primer juego de una Serie Mundial que se esperaba sería bien peleado y con una defensa impecable fue todo menos eso. Los Cardenales de San Luis cometieron tres costosos errores y no manejaron bien al menos otros dos batazos. Los Medias Rojas de Boston ganaron por 8-1 frente a una fanaticada en el Fenway Park llena de júbilo que ya ve cocinarse el tercer título de Serie Mundial en los últimos 10 años.

Eso es un poco prematuro. Tan imprevisto como fue el Juego 1, una victoria de los Cardenales en el Juego 2 la noche de este jueves no sólo emparejaría la serie al mejor de siete juegos a uno por bando, pero también significaría que la ventaja de local se trasladaría a San Luis.

Y ninguna de estas dos escuadras tiene que indagar muy a fondo para darse cuenta qué tan rápido puede cambiar el destino de una serie de postemporada. En el primer partido de la Serie Divisional de la Liga Nacional, los Cardenales apalearon a los Piratas por 9-1. Los Bucaneros se levantaron inmediatamente en el Juego 2 para ganarlo fácilmente por 7-1.

"Tuvimos una llamada de atención", dijo el manager Mike Matheny. "Esta no es la clase de equipo que hemos visto durante todo el año. Y estoy seguro de que se sienten frustrados, avergonzados hasta cierto punto. Vas a tener partidos como ese periódicamente. Pero si comienzas por aceptar eso, entonces evitarás que te afecte más adelante".

Existen varios factores X que impactarán el resultado del Juego 2. Uno de ellos es simplemente la ley de los promedios. Los Medias Rojas han ganado ahora nueve juegos seguidos de Serie Mundial. Cuando dos equipos están tan parejos, una racha como esa peligra con cada enfrentamiento.

"Es grandioso. Pero eso es algo de lo que podemos hablar cuando termine todo esto, cuando todo esté escrito", dijo el zurdo de los Medias Rojas Jon Lester, quien se llevó la victoria en el Juego 1 tras lanzar 7 2/3 innings en blanco. "Disfrutamos de nuestro primer triunfo, pero ahora nuestra mente está centrada en el Juego 2. De lo único que podemos preocuparnos ahora mismo es del siguiente partido".

Luego está la condición del jardinero de los Cardenales Carlos Beltrán. El boricua tuvo que abandonar el juego del miércoles luego de sufrir una contusión en el lado derecho de sus costillas mientras estiraba el brazo sobre el muro del jardín derecho para robarle un grand slam al dominicano David Ortiz en el segundo inning.

La condición de Beltrán es día a día. Puesto que llegó a la Serie Mundial con 16 jonrones, 37 carreras producidas y 1.173 de porcentaje de embasarse más slugging en 45 encuentros de por vida en postemporada, perderlo o ponerlo a jugar lastimado figura como una gran desventaja.

"Obviamente duele cuando un pelotero de la clase de Carlos se ve obligado a salir", manifestó el bateador designado de San Luis Allen Craig, quien vio acción por primera vez en siete semanas tras lesionarse un pie a principios de septiembre. "Es desafortunado. Pero una de las cosas buenas acerca de nuestro equipo durante todo el año es que hemos tenido a jugadores que han dado la cara en estas situaciones. Esperemos que pueda regresar y jugar. Si no, estaremos bien".