David Ortiz. (Matt Slocum/AP)

BOSTON - El legado de David Ortiz está sellado en Boston. De eso no cabía la menor duda, aun antes de su dramático cuadrangular con bases llenas el domingo contra los Tigres que ayudó a los Medias Rojas a igualar su serie de postemporada a una victoria por bando.

En cuanto a números se refieren, el toletero dominicano está entre los grandes en la historia de los Patirrojos.

En slugging y OPS (slugging más porcentaje de embasarse), sólo es superado por nombres de la talla de Ted Williams, Jimmie Foxx y el quisqueyano Manny Ramírez. En jonrones, está detrás de solamente Williams, Carl Yastrzemski, Jim Rice y Dwight Evans. Y los únicos que han empujado más carreras que "Big Papi" en Boston son Yastrzemski , Williams, Rice, Evans y Bobby Doerr.

La diferencia entre el dúo Ortiz-Ramírez y los demás nombres antes mencionados es el hecho de los dominicanos ganar anillos de campeón con los Medias Rojas, tanto en el 2004 como el 2007. Es una distinción importante, tomando en cuenta la sed de un campeonato que tenía una fanaticada bostoniana que no vio un título de los Medias Rojas de 1919 al 2003.

Sin embargo, a esta altura de su carrera Ortiz no está listo para reflexionar sobre todo lo que ha hecho por la franquicia de Boston y en el béisbol en sentido general. Lo que tiene en la mira es otro anillo de campeón, ya que su equipo está en la Serie de Campeonato de la Liga Americana por primera vez desde el 2008.

"Yo oigo que la gente habla mucho de eso (su legado en Boston), pero ahora mismo no me enfoco en ponerle mucha atención a eso, porque ahora mismo la mente mía está en producir", dijo Ortiz, de 37 años. "Sé que a todo jugador le llega su tiempo de ver su carrera, cómo fue, qué hizo y sentirse orgulloso de lo que tiene la historia guardado para él".

En el 2013, Ortiz y Boston hicieron su regreso a la postemporada, luego de tres años de ausencia. En el 2010 las lesiones hundieron a los Medias Rojas. Hace dos años se vio el histórico colapso de septiembre y, luego del desastre del 2012 con el manager Bobby Valentine, los Patirrojos sorprendieron a mucha gente con 97 victorias en la temporada regular recién concluida.

"Siempre le doy su valor a la postemporada", dijo el dominicano sobre esta nueva participación en los playoffs. "Tú sabes el que se mantiene jugando bien en la regular es el que viene a la postemporada".

Del 2003 al 2009, los Medias Rojas se perdieron los playoffs en una sola ocasión y ganaron esas dos Series Mundiales. Ahora Ortiz disfruta esta nueva oportunidad de volver a celebrar un título.

"Soy de los jugadores que me gusta prepararme para estar jugando en octubre", dijo el oriundo de Santo Domingo, quien este año superó a Harold Baines como el jugador que más hits ha dado en la historia de Grandes Ligas como bateador designado. "En este juego las cosas no siempre funcionan de la manera que tú quieres. Nosotros hemos tenido equipos contendores pero que se han caído.

"Esta situación, la que estamos viviendo ahora mismo, comparada con la situación que vivimos el año pasado, creo que ha sido más que una bendición. La fanaticada, tú le ves en el rostro que está gozando a plenitud. Eso hace que la gente crea en el juego".

Cuando Ortiz pise el terreno del Comerica Park de Detroit y se cante Play Ball para el Juego 3 de esta Serie de Campeonato entre los Medias Rojas y los Tigres, el dominicano romperá el récord de todos los tiempos de Boston para partidos jugados en postemporada con 64.

Claro, con tres rondas de playoffs durante la época de Ortiz (y ahora un comodín adicional), es imposible comparar la trayectoria de los de ahora en octubre con los de las generaciones de Williams, Foxx y las demás leyendas de Boston. Sin embargo, sí es llamativo el éxito sostenido de los Medias Rojas y la constancia en Ortiz en equipos ganadores.

"He tenido la suerte de estar en muchos playoffs en el tiempo que tengo aquí., de estar en equipos competitivos", dijo el quisqueyano al hablar del récord. "Uno se prepara para eso, para estar en playoffs".