Los Dodgers practicaron en el Busch Stadium. (Jeff Roberson/AP)

SAN LUIS - Era un día normal en la oficina para los Dodgers este jueves en el Busch Stadium. Los jugadores tuvieron su práctica de bateo, los lanzadores tiraron sesiones de bullpen y otros atajaron roletazos en sus respectivas posiciones.

Era difícil saber si los Dodgers estaban en la víspera de la serie más grande del año, la Serie de Campeonato de la Liga Nacional contra los Cardenales de San Luis, porque los jugadores actuaron como si fuera otro día más en el estadio.

El hecho es que esta es la serie más grande de este año para los Dodgers. El primer juego a celebrarse este viernes, es el mayor juego del año para el equipo de béisbol favorito de la ciudad de Los Ángeles, y cada juego de ahora en adelante será aún más importante.

Los Dodgers y Cardenales están a cuatro victorias de alzarse con el banderín de la Liga Nacional, y ganar el viaje a la Serie Mundial.

No hay nada más grande que esto.

"Las expectativas son que debemos jugar buen béisbol", dijo el primera base de los Dodgers Adrián González. "Nos prepararemos y quien juegue mejor va a ganar".

Los Dodgers enviarán a Zack Greinke a la lomita para el primer encuentro. Los Cardenales antagonizarán con Joe Kelly. Clayton Kershaw lanzará en el segundo partido por Los Ángeles. ¿Por qué los Dodgers se sienten tan confiados antes del primer juego? Es muy sencillo.

"Greinke es uno de los mejores lanzadores del béisbol y estamos muy emocionados por lo que él aporta al equipo", dijo González. "Somos afortunados de contar con él en nuestro equipo y sabemos que nos dará chances de ganar".

Pero el lanzador sabe que tiene una gran labor por delante.

"Primero, (los Cardenales) son difíciles de ponchar", dijo Greinke. "Así que cuando uno se mete en una situación en la cual necesitas un out, es difícil abanicar a alguien. Igualmente hacen ajustes. Así que, si consigues hacerse out de una forma, es más difícil aun en la próxima ocasión".

El staff de pitcheo de San Luis será igualmente un reto para la ofensiva de los Dodgers. ¿Será el pitcheo abridor el factor determinante en esta serie?

"Cuentan con brazos de poder en todas las instancias, y va a costar mucho anotar carreras", dijo el manager de los Dodgers Don Mattingly.

"Sentimos que también somos capaces de lanzar bien, así que todo se reducirá a quien puede conseguir ese batazo importante, hacer una jugada clave, y hacer el out grande que se necesita. Esperamos que la pelota rebote a nuestro favor un poquito. Eso siempre ayuda.

Otra cosa en la que piensan los Dodgers con miras al primer Juego: Yadier Molina.

"Sabes que cuando se tiene a un catcher como Molina, los pitchers van a ser inteligentes, y eso es algo en lo que pensamos", dijo González. "Es su líder y ellos le siguen. Cuando se tiene a alguien como él, se sabe que ese equipo será competitivo. Tienen un gran lineup y gran pitcheo. Esta va a ser una buena serie".

Pero no se confundan: los Dodgers no están nerviosos. Rieron e hicieron chistes durante la práctica del jueves. Hubo mayor cantidad de medios de comunicación presentes en el entrenamiento, y quizás esa fue la única diferencia.

Como siempre, Yasiel Puig hizo una exhibición ofensiva durante la práctica de bateo. Hanley Ramírez y Juan Uribe bromearon con los reporteros.

¿Nerviosos? Nada que ver.

"Saldremos y trataremos de jugar cada partido", dijo Uribe. "No importa contra quien nos enfrentemos, el objetivo es el mismo. Creo que mientras juguemos de la forma como lo sabemos hacer, tenemos oportunidad".

Algunos podrían alegar que los Dodgers tienen algo más que simplemente "una oportunidad".

"Estamos listos, emocionados y preparados para todo", dijo González. "Estamos ansiosos que esto comience".

No falta mucho. Todo comienza este viernes.