El manager de Baltimore, Buck Showalter, junto al GG Dan Duquette. (AP)

BALTIMORE - El índice de audiencia televisiva, las ventas de mercancía y la asistencia de los Orioles aumentaron dramáticamente este año tras el mágico trayecto del club a la Serie Divisional de la Liga Americana en el 2012.

"Vivimos de un turno al bate al otro", dijo el jardinero central de Baltimore, Adam Jones, acerca del entusiasmo que ha rodeado a los Orioles desde el principio de los entrenamientos. "Hicimos que la fanaticada despertara. En el último año, han pasado muchas cosas que han revivido el béisbol y por eso este año hubo muchas expectativas. Ha sido increíble".

Pero tras ponerle fin a una racha de 15 temporadas perdedoras en el 2012, dichas expectativas han generado otra sensación nueva para los Orioles: el sinsabor del fracaso.

Los Orioles sufrieron su sexta derrota consecutiva el martes el caer por 3-2 ante los Azulejos en 10 innings y quedaron eliminados de la pelea por el comodín de la Liga Americana. Con marca de 81-76, aún tienen posibilidades de terminar con un récord ganador. Hace un año, semejante resultado hubiese sido motivo para celebrar en Baltimore. Pero eso era antes.

"¿A caso es preferible que nadie espere verte ganar?" manifestó el manager de los Orioles, Buck Showalter. "Para nuestros muchachos, hay más de expectativas. Nadie se conformó el año pasado y lo demostraron con una actitud competitiva con la que volvieron y con la que volverán".

Los Orioles están descubriendo lo difícil que puede ser mantenerse competitivos y construir para el futuro al mismo tiempo. Los Rays del 2009 se quedaron fuera de playoffs al año de terminar por encima de .500 por primera vez en su historia e ir a la Serie Mundial. Dejar atrás el papel de equipo no favorito no es nada fácil y los Orioles, que llevan marca por debajo de .500 en la segunda mitad, lo están viviendo en carne propia.

"Muchas cosas tienen que salir bien. Lo más obvio es la salud", dijo el relevista de Baltimore, Darren O'Day. "Si se lesiona un jugador importante, tus planes cambian totalmente.

"Es una campaña larga y a estas alturas de la temporada es difícil describir cómo todo el mundo se siente. Creo que este año definitivamente hubo expectativas. Y eso es bienvenido, porque todos somos muchachos competitivos. Queremos que la gente anticipe vernos triunfar".

El futuro de los Orioles luce prometedor. El lunes, el novato Manny Machado abandonó el terreno en camilla debido a una lesión en la rodilla izquierda, pero un análisis de resonancia magnética reveló que su condición no es tan grave como se temía. Se espera que la rodilla tome entre seis y ocho semanas para sanar y que el antesalista esté listo para los entrenamientos.

El núcleo de los Orioles - incluyendo el cañonero Chris Davis - está bajo contrato y es bastante joven. El club superó un récord de Grandes Ligas de juegos sin errores defensivos. La ofensiva podría beneficiarse de algunos bates y durante el invierno, el enfoque del club será equilibrar un lineup "todo o nada" que dependió demasiado del batazo largo este año.

"No hemos terminado", dijo Jones, quien firmó una extensión de contrato el año pasado. "Habrá aun más expectativas para el próximo año. No creo que volvamos a ser la franquicia de antes, dadas las personas que tenemos en el terreno y en la oficina central. Se van a asegurar de poner a un equipo competitivo sobre el terreno. Y eso es lo que cualquier jugador quiere".

Showalter, quien le inculcó una nueva cultura al equipo desde que fue contratado en el 2010, retó a sus jugadores a estar en la pelea al llegar el 1ro de septiembre y cumplieron. Pero sostener una presencia en la postemporada representa una tarea mucho más difícil que simplemente ganarse el respeto del resto de Grandes Ligas.

"A nuestros muchachos les importa competir y ganar- y con eso no quiero decir que a los equipos del pasado no les importara", dijo Showalter. "(Al vicepresidente ejecutivo de operaciones de béisbol Dan Duquette) le importa. (Al dueño Peter Angelos) le importa. Estamos en una buena posición ahora. Va a tomar más de un año, o dos, o tres. Les tengo mucho respeto a los que son consistentes, año tras año. En cualquier deporte, sea un equipo universitario o profesional, no importa. Siempre hay motivos por esa calidad".