El manager de los Nacionales, Davey Johnson, junto a Bryce Harper. (AP)

WASHINGTON - Durante la mayoría de esta temporada, los Nacionales han expresado la importancia de mantenerse pacientes en cuanto a la evolución de su equipo del 2013 se refiere.

Los mensajes eran los siguientes: Faltaban muchos partidos por jugarse y su ataque ofensivo contaba con demasiado talento como para seguir apagado. Sólo era cuestión de tiempo para la suerte estuviera a su favor. El manager Davey Johnson afirmaba que la única solución era "seguir dando swings".

Sin embargo, el fin de semana pasado el primera base de Washington, Adam LaRoche, se expresó de una manera bien diferente.

"Este mes (venidero de agosto) es de vida o muerte", dijo LaRoche. "No puedes llegar a septiembre a 10 juegos de la cima y esperar hacer algo. Tendrías que ganar cada juego del mes y esperar que los otros equipos pierdan muchos. No es realista.

"Si llegas con cuatro, cinco seis juegos de diferencia, puedes hacer algo ahí. El mes que viene será crucial, todos los días. El partido de hoy es grande, mañana y el día siguiente. No tenemos margen para esperar."

Los Nacionales vienen de ganar tres juegos al hilo, incluyendo una paliza propinada a los Mets el domingo. Pero una derrota por 11-0 el viernes ante Nueva York en el primer partido de una doble-jornada, fue uno de los momentos más desalentadores de la campaña para los capitalinos.

El abridor Dan Haren lo calificó como "tocar fondo".

"No tenemos tiempo para tocar fondo ya", dijo Haren. "Eso es todo. Si vamos a tocar fondo, eso fue. De ahí tenemos que partir."

Para LaRoche, los Nacionales tocaron fondo mucho antes del viernes.

"Nos ha ido tan mal como te puedes imaginar", dijo el toletero. "Salíamos del bache para dar 15 hits, y luego jugaríamos dos días con un total de seis. Para mí eso fue tocar fondo. No sé cuándo fue, pero fue al principio (de la campaña). Era como que no había otra cosa que nos pudiera ir mal."

Hace unos días, el jardinero Jayson Werth notó que lo único positivo para Washington era que los Bravos, punteros en el Este de la Liga Nacional, habían jugado tan mal como los Nacionales. Atlanta, luego de barrer a San Luis en el fin de semana, tiene apenas 12-11 en julio. Los capitalinos están a 8.5 juegos de la cima del Este.

"En realidad la única dirección en la que podemos ir es hacia arriba, dada la situación de las posiciones", dijo LaRoche. "No hay motivo para jugar tímidos ahora. Hay que hacer las cosas a toda marcha, tomar algunos riesgos y si no funciona, no funciona.

"Nos encontramos en un hoyo bastante profundo. No estoy diciendo que las cosas estén decididas, pero nos queda mucho trabajo por hacer."