George Brett. (Kathy Willens/AP)

NUEVA YORK -- Están a punto de cumplirse tres décadas de aquel jonrón y de su berrinche memorable. Y hoy, George Brett se ríe de que muchos lo sigan recordando como "el tipo de la brea de pino en el bate".

"Pensé que esto se olvidaría", dijo el pelotero, miembro del Salón de la Fama. "Es asombroso cuánto ha durado esto".

Brett recordó el episodio el martes por la noche en el Yankee Stadium antes de que los Reales de Kansas City jugaran contra Nueva York. De 60 años, Brett es ahora el coach interino de bateo de los Reales.

El 24 de julio de 1983, Brett conectó un jonrón de dos carreras, cuando había dos outs del noveno inning, frente a Goose Gossage en el viejo Yankee Stadium, para dar la ventaja a los Reales. Pero el cuadrangular se invalidó y se marcó al último out del encuentro, luego que el umpire principal Tim McClellan determinó que había demasiada brea de pino en el bate.

Con los ojos desorbitados y agitando los brazos, Brett corrió furioso desde la cueva para increpar al umpire. Unos días después, el presidente de la Liga Americana, Lee MacPhail, revocó la decisión. El juego se completó al mes siguiente y los Reales preservaron la ventaja para imponerse por 5-4.

Brett recordó que, el día que conectó el cuadrangular, no pensó que la controversia "fuera tanta".

Ahora, sigue escuchando referencias al incidente.

"Casi siempre que juego golf, la gente quiere revisar mis palos para ver si tienen brea", dijo.

Afirmó que había usado aquel bate sin barniz, de 86 centímetros (34 pulgadas) y 907 gramos (32 onzas) durante un par de semanas, antes del vuelacerca ante Gossage. Brett dijo que lo siguió empleando en un par de turnos antes de donarlo al Salón de la Fama en Cooperstown.

Brett rememoró que, una semana después, bateó en Detroit, y MacClelland era otra vez el umpire del plato.

"Brett, ¿quieres divertirte?", le habría dicho el umpire.

"Timmy, vamos a dejar en paz esto", respondió Brett.

En aquellos días, los Reales y los Yanquis eran rivales enconados. Brett dice que los "odiaba".

El ex toletero dice que no volvió a tratar con Gossage sino hasta años después, durante un juego de exhibición en la Florida.

Una persona se acercó a Brett antes del encuentro y le dijo que Gossage inauguraría un restaurante en Colorado y se preguntaba si podía tener un bate del astro. Para hacer más atractiva la petición, Gossage quería un bate "totalmente cubierto de brea".

Brett accedió a obsequiar el tolete. Desde entonces, ambos se profesan admiración mutua.

Los Reales señalaron que Gossage quiso participar el martes en un homenaje a Brett, pero el taponero estaba de vacaciones en Colorado.

"Nos hemos vuelto buenos amigos", afirmó Brett.