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DETROIT -- Miguel Cabrera no se duerme en sus laureles tras haber ganado la Triple Corona y ya piensa en el futuro. El venezolano hablaba con reporteros sobre su hazaña ofensiva durante una conferencia de prensa el mes pasado cuando la pregunta con miras hacia el 2013 salió a colación.

"Me gusta siempre tener algo en la mente que me haga trabajar duro, que me haga trabajar mejor", expresó Cabrera. "Sigo soñando. Creo que cada vez que veo hacia el futuro como pelotero, es algo así como, 'quiero hacer esto'".

Un par de semanas después, mientras firmaba autógrafos en un centro comercial de la ciudad, Cabrera había dejado su temporada mágica en el pasado.

"Eso quedó atrás", le dijo Cabrera al Detroit Free Press. "Tenemos que ver hacia adelante y tratar de estar listos para la próxima campaña".

Esa es una gran filosofía para tener. Pero cuando has ganado la Triple Corona y el trofeo de JMV tras una temporada para el recuerdo, ¿Cuál es el siguiente sueño?

La respuesta es un tanto obvia. Cabrera ha dejado en claro su deseo de ganar otro título de Serie Mundial tras haberlo obtenido con los Marlins hace una década cuando apenas tenía 20 años de edad. Pero convertirse en un equipo campeón no depende de un solo jugador.

"Creo que es seguro decir que no volverá a ganar la Triple Corona el próximo año", dijo el manager de los Tigres, Jim Leyland, acerca de Cabrera. "No se había logrado desde 1967, entonces lo dudo. Si existe un pelotero que puede lograr esa hazaña, es él, pero cada año digo lo mismo de Cabrera. Va a tener una gran temporada".

Repetir una Triple Corona de bateo no tiene precedentes, aunque quienes la han ganado han tenido excelentes temporadas al año siguiente. Carl Yastrzemski le siguió a su Triple Corona con un título de bateo en 1968, pero su promedio de .301 representó una caída de 25 puntos. De igual manera, su total de jonrones y de carreras remolcadas cayó dramáticamente en el llamado Año del Pitcher.

La Triple Corona conseguida por Yastrzemski frustró el intento de Frank Robinson de repetirla, aunado a las lesiones. Mickey Mantle tuvo un mejor promedio de bateo un año después de ganar la Triple Corona en 1956, pero recibió tantas bases por bolas que no pudo llegar a 100 carreras producidas o 35 vuelacercas. Ted Williams pudo haber tenido la oportunidad de repetir en 1948 de no haber sido por los juegos que se perdió; su promedio de bateo de .369 fue 26 puntos más alto del que había registrado un año antes.

Con excepción de Mantle, quien ganó su Triple Corona a la edad de 24, todos los ganadores antes mencionados tenían alrededor de la misma edad de Cabrera, quien cumplirá 30 años de edad el próximo año. Solamente Williams ganó más títulos en las categorías de la Triple Corona de bateo antes de finalmente ganarla. Cabrera ya había encabezado la liga en bateo, cuadrangulares y carreras remolcadas antes de ganar la Triple Corona; simplemente no lo había podido lograr en la misma campaña.

El promedio de bateo no debería ser problema. No sólo se trata de coronas de bateo consecutivas; sino de que el promedio de Cabrera de .330 la pasada campaña no estuvo lejos de su promedio de por vida. Bateó para 14 puntos más en el 2011. El venezolano es lo suficientemente fuerte y posee un bate lo suficientemente rápido como para conectar hits a pitcheadas incomodas, una cualidad que no debería desaparecer pronto.

Nadie desde que el gran Tony Gwynn lo hizo hace 15 años ha podido ganar tres títulos de bateo en fila. El último pelotero de la Liga Americana en lograrlo data un cuarto de siglo atrás en Wade Boggs. El último bateador derecho en ganar tres coronas de bateo en cualquier liga fue Rogers Hornsby, quien se adjudicó seis seguidas de 1920 a 1925.

Entonces, sí, Cabrera podría tener números inferiores a los de su Triple Corona y aun así lograr una hazaña aun más extraña a la que logró en 2012. La clave podría ser evitar los baches ofensivos que tuvo en 2012, como el de 22-0 en abril y otro de 15-0 en junio.

El escaso historial de lesiones de Cabrera nos lleva a pensar que no se perderá muchos juegos. Su tamaño y corpulencia podrían convertirse en un problema más adelante, pero el presidente y gerente general de los Tigres, Dave Dombrowski, dijo que el tercera base ya se encuentra entrenando en el sur de la Florida junto a sus compañeros Alex Ávila y el dominicano Jhonny Peralta, apegándose al mismo programa que lo ayudó a hacer la transición de la inicial a la antesala la pasada temporada.

Mientras Cabrera aparezca en el lineup, el resto de sus compañeros deberían darle bastante oportunidad de remolcar carreras. Por si Prince Fielder no fuera suficiente para que los pitchers le sacaran la vuelta, un sano Víctor Martínez detrás de Fielder viene a ser un gran refuerzo.

Por último están los jonrones, la única categoría en la que el total de Cabrera en 2012 fue un poco "fuera de onda". Sus 44 bambinazos representaron seis más de la mayor cifra previa en su carrera, en gran parte debido a que casi duplicó su total de cuadrangulares en un último mes de la temporada. Si se mantiene fuerte físicamente el venezolano tiene bastantes oportunidades. Pero Cabrera también tiene el compromiso de jugar en el Clásico Mundial de Béisbol en marzo próximo.

Pero quizás su mayor motivación será otra oportunidad de ganar.